HomeInternacionalEl ridículo de la oposición venezolana: La comedía como arma de transformación política.

El ridículo de la oposición venezolana: La comedía como arma de transformación política.

6 de Marzo 2019/ Caracas, Venezuela

Jean Baptiste Poquelin, Moliere, celebre autor de grandes farsas y comedias escribió en la Francía de Luis XIV que la forma más efectiva de atacar el vicio es exponerlo a la burla pública, según él la gente puede soportar los reproches pero no puede soportar que se rían de ellos; ‘’están dispuestos a ser malvados, pero no les gusta parecer ridículos’’ expresó alguna vez en su obra, esta concepción de Moliere parece haber sido entendida por  Vovan y Lexus (dos bromistas telefónicos rusos ) mejor que cualquiera, sobre todo en el papel de exponer al escarnio público las ridículas formas de algunos personajes de la política internacional.

Confieso que les perdí la pista después de su jocosa aparición de 2017 donde le tomaron el pelo a María Dolores de Cospedal, Ministra de Defensa del extinto gobierno de Mariano Rajoy en plena crisis catalana, haciéndola creer que se comunicaba por teléfono con su homólogo de Letonia  le ‘’filtraron’’ convincentemente que Carles Puigdemont era un agente del Kremlin, información hilarante y confusa que encontró buen receptor en el manojo de nervios que era el gobierno encabezado por el Partido Popular durante el ‘’asunto catalán’’, crisis que a la postre les costo su salida del Palacio de la Moncloa.

Hoy trascendió en medios internacionales la broma que le realizaron a Elliot Abrams viejo malhora de la diplomacia gringa al cual una de las versiones más locuaces de Donald Trump nombró como enviado especial del Departamento de Estado de EE.UU en Venezuela y que expuso a Carlos Vecchio encargado ’’nombrado’’ por Juan Guaidó de administrar los activos venezolanos en el extranjero congelados por Washington al ridículo público y de paso dio una pequeña muestra de la operata golpista y los actores que están detrás de ella.

Los bromistas rusos, lograron que el experimentado Elliot Abrams creyera que se comunicaba con Ueli Maurer, Presidente de Suiza, el cual le pedía instrucciones sobre que hacer con unas supuestas cuentas escondidas de funcionarios del gobierno venezolano en el banco ficticio suizo Limpopó, trampa en la que un viejo lobo cómo supuestamente es Abrams, difícilmente se esperaría que cayera, pero que sorpresivamente terminó revelando no solo la estrategia gringa, ni las formas del chantaje imperialista, sino el nivel de desesperación del sector ultra de la oposición venezolana (que añora orgasmicamente una intervención militar que haga correr a Maduro entre una multitud enfurecida como la que terminó con la vida de Gadhafí) que los lleva a subordinarse a personajes lo mismo tristes que sanguinarios.

Brams puso en contacto con el ficticio Presidente Suizo, al flamante  Carlos Vecchio ‘’hombre de negocios’’ (ahora funcionario del intangible gobierno de Guiadó) para preguntar sobre la existencia de una cuenta a nombre de Nicolás Maduro en algún Banco de Suiza, a la cual los bromistas rusos en medio de una hilarante conversación la situaron en el Fondo Nurlan Biadildad, fundación que existe pero que fue elegida por ellos aleatoriamente, y en el transcurrir  de la broma le indican que no pueden congelar los activos de Nicolás Maduro sin razón, por lo que le sugieren a Carlos Vecchio filtrar a la prensa internacional esta información para poder generar condiciones de desconfianza, la sugerencia le pareció extremadamente brillante a Carlos Vecchio que en cuestión de horas ya había pagado una nota en el portal de la ‘’ultraseria’’ firma financiera Bloomberg basada en un borrador pedido por Vecchio a los bromistas, donde según información del propio Vecchio se especula sobre los millones que Maduro tendría escondidos en Suiza.

Esta escena demuestra una radiografía del modus operandi de la nueva operata golpista que ha alcanzado puntos grotescos de falsedad, paranoia y simulación, pero que cada vez más roza el ridículo absoluto.

La oposición venezolana y Trump a estas alturas deberían saber que de el ridículo no se vuelve.

Comments

comments

Rate This Article
Author

josewbmx@gmail.com

No Comments

Leave A Comment